Un grupo de ciudadanos se congregó en las instalaciones del Ayuntamiento de Playas de Rosarito para denunciar presuntos abusos cometidos por la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana, corporación que desde el pasado 6 de marzo ha asumido funciones de vigilancia en sustitución de los agentes municipales que se encuentran en evaluación de control y confianza.
Los manifestantes portaban carteles con mensajes como “Fuera Pepos” y exigieron ser atendidos por la presidenta municipal, Rocío Adame. Su principal demanda fue que se investiguen y atiendan las denuncias sobre detenciones arbitrarias, extorsión y otros presuntos abusos cometidos por elementos estatales.
Uno de los manifestantes, identificado como Ramón Cubillas, relató que fue detenido junto con su hijo de 14 años mientras se encontraba estacionado sobre el bulevar Popotla. Según su testimonio, los agentes estatales le colocaron droga para inculparlo y lo trasladaron a prisión, donde permaneció dos días hasta que un juez lo declaró inocente. Pese a su liberación, denunció que no hubo sanciones contra los policías involucrados, quienes además le habrían robado dinero y pertenencias.

“Jamás pensé decirlo, pero prefiero que se queden los municipales. Me da miedo salir a la calle o manejar porque siento que me van a parar y plantar algo”, expresó.
Otra manifestante, identificada como Bri, comentó que su temor es compartido por muchas personas que ahora evitan salir por miedo a ser víctimas de agresiones, extorsión o fabricación de delitos.
“Es gente que no es de aquí, que viene a hacer su desmadre y luego se va sin represalias. Piensan que pueden venir y quitarle dinero a la gente”, afirmó.
Los manifestantes reiteraron su exigencia de ser escuchados por las autoridades municipales y estatales para esclarecer las denuncias y garantizar la seguridad en Rosarito.


Fotografías: Luis Bautista