Brian Donaciano Olguín-Verdugo, conocido en los expedientes federales como el Pitt, llegó el pasado lunes 23 de junio a San Diego bajo custodia de agentes estadounidenses después de ser entregado por las autoridades colombianas. Frente a la jueza Jill L. Burkhardt, el sinaloense de 41 años se declaró no culpable de dos cargos de conspiración relacionados con el trasiego de cocaína a Estados Unidos.
Según datos recopilados por el reconocido Semanario Zeta, Olguín-Verdugo fue capturado en abril de 2022 durante una visita a Cali. Tras un proceso de poco más de tres años, Colombia concedió la extradición en mayo pasado. La investigación—abierta en 2011 por la Fiscalía del Distrito Sur de California—lo ubica como coordinador de envíos de droga que salían de México y Sudamérica con destino final en la costa oeste de EE.UU.
UNA CAUSA DE LARGO ALCANCE
El caso 21-cr-862-TWR forma parte de una indagatoria que, según el Ministerio Público norteamericano, ha derivado en:
- Más de 125 personas acusadas.
- Incautaciones superiores a 2.2 toneladas de cocaína, 1.3 toneladas de metanfetamina, 17 toneladas de marihuana y cerca de 96 kg de heroína.
- Aproximadamente 28 millones de dólares en efectivo decomisados.
Los fiscales afirman que estas cifras son resultado de una red que comenzó con labores encubiertas en National City y Chula Vista y se extendió a varios continentes mediante intervenciones telefónicas autorizadas por tribunales federales.
PRÓXIMOS PASOS EN EL PROCESO
La siguiente audiencia se fijó para el 20 de agosto ante el juez Todd W. Robinson. De ser declarado culpable, Olguín-Verdugo se expone a un mínimo obligatorio de 10 años de prisión y a una posible cadena perpetua, además de multas que podrían alcanzar diez millones de dólares por cada uno de los dos cargos.
El Departamento de Justicia, a través del fiscal Adam Gordon, señaló que la captura y traslado de el Pitt refuerzan la estrategia de llevar ante la justicia en suelo estadounidense a operadores de alto perfil vinculados con el tráfico internacional de drogas.
Las agencias que intervinieron —entre ellas la DEA, el Servicio de Alguaciles, Interpol y la Oficina de Asuntos Internacionales— destacaron la colaboración con Bogotá, subrayando que estas extradiciones continuarán siendo prioritarias para frenar el flujo de narcóticos hacia Estados Unidos.