En el marco del undécimo aniversario de El Tijuanense, se entregó el reconocimiento al Mérito Empresarial Tijuanense al Ingeniero Rafael Carrillo, un hombre cuya historia de esfuerzo, visión y compromiso ha dejado una profunda huella en el desarrollo industrial de la región.
DE LOS CIMIENTOS A LAS ALTURAS
Originario de Tijuana, el Ing. Carrillo compartió en entrevista con Marco Lucero su inspiradora trayectoria: desde dejar la escuela para trabajar en San Diego, hasta convencerse de que la educación era el camino correcto. Con determinación, estudió la preparatoria y posteriormente ingeniería civil en Guadalajara. “El secreto del éxito no es complejo: es trabajar duro y ser derecho. Si tú le cumples a un cliente, ese cliente regresa y te recomienda”, expresó.
En los años 70, Rafael Carrillo colaboró con figuras clave del desarrollo regional, entre ellas Jesús Ruiz Fichas, a quien recuerda con particular aprecio. “El hombre era sumamente generoso con sus conocimientos, y la verdad es que me enseñó mucho. Estoy muy agradecido con él”, compartió. Esa etapa marcó un antes y un después en su formación profesional. Con el tiempo, ese aprendizaje, sumado a su constancia y compromiso con la calidad, lo llevó a fundar su propia empresa.
Hoy encabeza uno de los grupos constructores industriales más grandes de la región, especializado en el desarrollo de naves industriales y parques logísticos.
El Ing. Rafael Carrillo recuerda que cuando comenzó a trabajar en el sector industrial, las ‘maquilas’ apenas estaba en pañales. Era un terreno incierto, sin garantías, y no todos entendían su potencial. “Muchos me decían ‘el bodeguero’, como si lo que hacíamos no tuviera valor. Pero yo vi una oportunidad donde otros no, y eso me permitió crecer”, comentó. En un momento en que pocos creían en dicho modelo de desarrollo, él apostó por profesionalizar la construcción de espacios industriales. Con el paso del tiempo, esa visión le dio resultados sólidos.
Hoy reconoce que existe competencia fuerte en el sector, pero afirma que la trayectoria y antigüedad de su empresa brindan confianza y estabilidad a quienes trabajan con ellos. Además, subraya que su compromiso por destacar siempre se basa en tres pilares fundamentales: precio, tiempo y calidad.
MÁS ALLÁ DE LA EMPRESA: EL COMPROMISO SOCIAL Y DEPORTIVO
Apasionado del deporte, en 2014 adquirió a los Zonkeys de Tijuana, equipo con el que ha logrado múltiples campeonatos. Pero su apuesta va más allá del espectáculo: actualmente impulsa el basquetbol infantil y juvenil, con semilleros deportivos que atienden a más de 2,000 niños y jóvenes. “Estudiar y prepararse es la clave. Si yo lo pude hacer, cualquiera puede”, enfatizó, animando a las nuevas generaciones a nunca rendirse y a invertir en su futuro. Su visión no se limita a formar campeones locales, sino a desarrollar talento nacional que pueda representar a México, incluso en la NBA.
TIJUANA COMO CUNA Y MOTOR
Para Carrillo, Tijuana no solo es su lugar de origen, sino el espacio que le dio identidad y oportunidades. “Soy nacido en una de las colonias de aquí de Tijuana, toda mi familia nació aquí. Soy orgullosamente tijuanense”, expresó con convicción. Esa raíz local lo ha impulsado a retribuir a la ciudad con desarrollo, empleo y proyectos que impactan positivamente en su entorno. Este galardón es una muestra del reconocimiento a quienes, como él, construyen una mejor Tijuana todos los días desde la iniciativa privada, la educación, el deporte y el compromiso social.



¡Gracias, ingeniero Rafael Carrillo, por ser un orgullo tijuanense!