La Secretaría de Seguridad del Estado ha retirado más de mil 600 cámaras de videovigilancia instaladas de manera irregular en distintos municipios de Baja California, como parte de un operativo especial que busca desmantelar redes ilegales de monitoreo.
El titular de la dependencia, el general Laureano Carrillo, informó este martes que cerca de 600 de estos dispositivos han sido asegurados en la ciudad de Tijuana, convirtiéndola en el municipio con mayor incidencia.
“Tenemos casi más de mil 600 cámaras retiradas, de las cuales casi 600 son aquí en el municipio de Tijuana, aquí es donde tenemos la mayor cantidad de cámaras retiradas”, precisó el funcionario.
Carrillo destacó que la facilidad con la que actualmente se pueden adquirir sistemas de videovigilancia ha dificultado el operativo, ya que en casi todos los puntos intervenidos se detectan cámaras instaladas sin autorización.
La mayoría de los dispositivos asegurados se encontraban en zonas urbanas y, de acuerdo con el secretario, su remoción ha permitido mejorar la efectividad de las operaciones policiales.
“Tiene que ver con la secrecía de la información, con el desplazamiento de las unidades que van a llevar a cabo operativos y que a través de estas cámaras que ya no se están utilizando, es como podemos tener mayores posibilidades de éxito”, explicó.
Asimismo, señaló que, pese a la detención reciente de líderes criminales de alto perfil en Tijuana, no se ha registrado un repunte significativo en los homicidios, lo que consideró un indicio alentador.
“Efectivamente nosotros esperábamos que hubiera un repunte en los homicidios, que afortunadamente no hemos visto”, afirmó.
Las autoridades estatales continúan con los patrullajes y operativos para detectar y desactivar este tipo de infraestructura, en coordinación con corporaciones municipales y federales.

Fotografías: José Vargas