A través del despliegue de programas de atención médica gratuita, el Gobierno del Estado de Baja California ha brindado más de 1.1 millones de servicios integrales de salud en comunidades urbanas, rurales y de difícil acceso, como parte de una política pública orientada a garantizar el derecho a la salud en toda la entidad.
Durante su conferencia semanal, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda presentó avances del modelo estatal de salud, el cual opera bajo un enfoque preventivo, comunitario y gratuito, destacando las Caravanas de Salud Móviles, el Programa Estatal de Zoonosis y la campaña de vacunación contra el sarampión.
Las unidades móviles de salud han ofrecido servicios como consultas médicas generales, farmacia, estudios de laboratorio, óptica, rayos X, salud bucal, atención psicológica y entrega de apoyos funcionales, entre ellos sillas de ruedas, andaderas, bastones y aparatos auditivos. En total, se han realizado:
108 mil 248 consultas generales 366 mil medicamentos entregados 104 mil 750 estudios de laboratorio 52 mil lentes adaptados 209 mil atenciones en salud bucal Casi 15 mil mastografías Cerca de 11 mil consultas psicológicas y por adicciones Más de 6 mil apoyos funcionales entregados
La gobernadora destacó que estas acciones han llegado incluso a Isla de Cedros, subrayando que el acceso a la salud no debe depender de la ubicación geográfica.
En relación con la campaña contra el sarampión, el secretario de Salud, Adrián Medina Amarillas, informó que se ha logrado una cobertura del 96 % en la población objetivo, con más de 65 mil dosis aplicadas, en coordinación con IMSS, ISSSTE, SEDENA y otras instituciones.
Asimismo, el Programa Estatal de Zoonosis ha sido fortalecido en municipios como Tijuana, Mexicali, Ensenada y San Quintín, enfocándose en la prevención de rickettsiosis, enfermedad transmitida por garrapatas. Las acciones incluyen fumigación, esterilización de mascotas, vacunación y entrega de collares y tabletas antiparásitos. Actualmente, Baja California mantiene 48 años sin casos de rabia.
Estas medidas forman parte de una estrategia integral que, según el Gobierno del Estado, busca garantizar el acceso a la salud a quienes más lo necesitan, “justo en donde hace falta”.


