CIUDAD DE MÉXICO, 5 de agosto de 2025. En una reunión celebrada en la Secretaría de Gobernación, el Gobierno de México reconoció públicamente el trabajo de la Iglesia Católica en la promoción de la paz, la justicia y la dignidad en el país. La titular de la dependencia, Rosa Icela Rodríguez, instó a las asociaciones religiosas a seguir colaborando activamente en la construcción de un México más pacífico, justo y fraterno.
Por parte de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), estuvieron presentes su presidente, Mons. Ramón Castro Castro; el secretario general, Mons. Héctor Mario Pérez; y el tesorero, Mons. Jorge Alberto Cavazos. En el encuentro se enfatizó el papel de la Iglesia en fortalecer los lazos comunitarios y el bienestar social a través de la ayuda a víctimas, prevención de adicciones y reinserción social.
La funcionaria reconoció que asociaciones católicas y otras confesiones religiosas han liderado al menos 300 iniciativas sociales y pastorales en todo el país, las cuales dan respuesta a problemáticas como violencia, salud mental y exclusión social. Subrayó además que estas acciones complementan directamente las políticas públicas del Gobierno.
En el marco de ese diálogo, se destacó el apoyo que la Iglesia ha dado al programa gubernamental “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, impulsando campañas de entrega voluntaria de armas como parte de una estrategia integral para reducir la violencia. El diálogo institucional entre Iglesia y Gobierno fue valorado como una muestra de voluntad compartida por el bienestar común.
La Iglesia católica reafirmó su compromiso de seguir colaborando con autoridades civiles, manteniendo una relación basada en el respeto recíproco y el respeto a la libertad religiosa. Asimismo, se planteó facilitar trámites administrativos que favorezcan el ejercicio de la labor pastoral en comunidades marginadas.
Este paso representa un nuevo capítulo en la relación Iglesia‑Estado en México: una alianza constructiva que valora la acción social y moral de la Iglesia en favor de la paz y la reconstrucción del tejido social, sin renunciar a su identidad ni política de fe.
Con información de ACI Prensa.
Fotografía cortesía de Conferencia del Episcopado Mexicano.