En la audiencia concedida a miembros de la Obra San Francisco para los Pobres, el Papa León XIV instó a las sociedades a acoger a las personas pobres, denunciando el “dramático” aislamiento social que suelen sufrir. Reivindicó gestos como “mirar a los ojos, dar la mano, inclinarse”, retomando la sensibilidad promovida por el pontificado del Papa Francisco.
RECONSTRUYENDO UN CLIMA DE COMUNIÓN
El Pontífice pidió un cambio cultural, invitando a cultivar un entorno más acogedor: “un clima familiar, que nos ayude a superar la soledad del yo mediante la luminosa comunión del nosotros”. Alertó sobre la urgencia de transmitir esta sensibilidad en una sociedad donde el aislamiento es creciente.
UNA HISTORIA DE HERMANAMIENTO Y NO DE ASISTENCIA
León XIV destacó que la Obra San Francisco fue fundada hace 66 años por el fraile Cecilio María Cortinovis y el doctor Emilio Grignani. Subrayó que esta labor no representa la relación típica entre benefactores y beneficiados, sino hermanos que se reconocen mutuamente como don de Dios y caminan juntos hacia la santidad.
CARIDAD EN TRES DIMENSIONES
El Papa explicó los tres pilares complementarios de la caridad: asistir —estar presente ante las necesidades del prójimo; acoger —hacer espacio al otro en el propio corazón dedicándole tiempo, escucha y oración; y promover —actuar sin intereses personales y con respeto a la dignidad de la persona.
HACIA UNA CULTURA DE ENCUENTRO
Con este mensaje, el Pontífice reforzó la idea de que la Iglesia y la sociedad no pueden limitarse al activismo superficial. Acoger al otro requiere compromiso real, presencia cercana y reconocimiento de la dignidad ajena como camino hacia una convivencia más humana y auténtica.
Con información de ACI Prensa.
Fotografía de Vatican Media.