Durante la audiencia general de este 10 de septiembre de 2025, el Papa León XIV dirigió un mensaje cargado de sensibilidad hacia los más vulnerables. Recordando el Día Nacional de los Niños Polacos Víctimas de la Guerra, el Pontífice pidió no olvidar a quienes siguen padeciendo la crudeza de los conflictos actuales.
El Papa evocó la memoria de los pequeños que sufrieron durante la Segunda Guerra Mundial, destacando cómo su sacrificio contribuyó a la reconstrucción del país. Desde esa mirada histórica, exhortó a los fieles a mantener viva la oración y el apoyo hacia los niños que hoy son víctimas de la violencia en Ucrania, Gaza y otras regiones del mundo.
“Encomienden a estos niños a la protección de María, Reina de la Paz”, expresó con firmeza, al tiempo que ofreció su bendición “de corazón” a todos los presentes. León XIV subrayó que los proyectos humanitarios son una forma concreta de expresar la fe y aliviar el sufrimiento de la infancia atrapada en contextos bélicos.
Al dirigirse a los peregrinos de habla árabe, provenientes de Tierra Santa, el Papa insistió en que el dolor debe transformarse en oración. Señaló que Dios escucha los clamores de sus hijos y actúa en el momento oportuno, invitando a no perder la esperanza.

En su catequesis, León XIV profundizó sobre el grito de Jesús en la cruz, presentándolo como un ejemplo de cómo el sufrimiento humano puede convertirse en una fuerza espiritual capaz de abrir caminos de esperanza. “Llorar también puede ser una forma suprema de oración”, aseguró.
Este mensaje se suma a sus reiterados llamados a la paz. Apenas en mayo, en su primera aparición en el rezo del Regina Coeli, pidió un alto al fuego en Ucrania y Gaza, consolidando así una línea pastoral que coloca la paz mundial y la defensa de los niños en el centro de su pontificado.
Con información de Vatican News.
Fotografía de Vatican Media.