Con el propósito de promover la inclusión y la convivencia entre personas con discapacidad visual o movilidad limitada, se llevó a cabo este domingo 26 de octubre el paseo ciclista “En Bici a Ciegas Tijuana”, una actividad gratuita organizada en el Centro de Rehabilitación Integral del DIF Tijuana, ubicado en la Zona Río.
El evento reunió a decenas de participantes y voluntarios que, de manera recreativa, recorrieron un circuito de dos kilómetros a bordo de bicicletas dobles, acompañados por guías que les brindaron apoyo y seguridad durante el trayecto.
La coordinadora del evento, Tere Jáuregui, explicó que la dinámica busca ofrecer libertad y confianza a los asistentes. “Cada participante decide cuánto tiempo desea pasear, si sólo una vuelta, descansar o seguir rodando. Lo importante es que todos disfruten el recorrido”, señaló.


A lo largo de la jornada, grupos ciclistas, asociaciones civiles y ciudadanos se sumaron como voluntarios para acompañar a los participantes, en un ambiente familiar y de solidaridad.
Karina Morán, voluntaria del programa, destacó la importancia de apoyar este tipo de actividades. “Siempre me ha gustado ayudar y estar activa en la comunidad. Es muy bonito poder acompañar a alguien para que viva esta experiencia”, comentó.
La iniciativa cumplió 11 años realizándose en Tijuana, y en esta edición logró superar la participación de años anteriores, con más de 25 personas con alguna discapacidad integradas al recorrido.

Desde el Centro de Capacitación para Invidentes (CCI), su vicepresidente, Marco Antonio Pérez, expresó su entusiasmo por formar parte del proyecto desde sus primeras ediciones. “Todos salen muy contentos, y eso nos motiva a seguir participando”, afirmó.
Entre las historias más significativas del evento destacó la de Angélica Nájera, quien perdió la vista hace nueve años y asistió acompañada de su hija, Angélica Farías. Ambas participaron por primera vez en el paseo. “Desde hace mucho no sabíamos de este tipo de actividades, y ahora mi mamá puede sentirse incluida”, compartió Farías.
Nájera agregó que esta experiencia marcó un paso importante en su proceso personal. “Mi hija me pedía que me involucrara en algo y yo estaba en negación, pero ahora decidí hacerlo por mí misma. Dije ya es hora”, expresó.



Fotografías: Selene Reynoso