La Federación de Transporte y Experiencias en Rutas Vinícolas de Baja California (FETRAEX) pidió encauzar el desarrollo del Valle de Guadalupe con reglas claras y sin prohibiciones unilaterales. El presidente de la organización, Humberto Valdés Romero, sostuvo que el enoturismo es motor económico y social, y que “el reto es encontrar el cómo sí para que el Valle avance sin candados tendenciosos”.
En conferencia con medios locales, FETRAEX planteó una revisión integral de la normatividad municipal y estatal. El objetivo es dar certidumbre jurídica a operadores, prestadores de servicios y productores, sin frenar bodas, congresos, eventos culturales, deportivos y experiencias enoturísticas. “Se requiere orden, participación y certeza. No narrativas de veto”, señaló Valdés.
La agrupación cuestionó a colectivos que —según afirmó— carecen de representación formal o personalidad jurídica. Expuso que un escrito reciente, atribuido a “Por un Valle de Verdad”, fue desestimado por no contar con firma ni responsables identificables. “Difundir documentos anónimos daña la imagen del destino y genera confusión entre visitantes e inversionistas”, dijo. De acuerdo con FETRAEX, esa incertidumbre ya impacta segmentos de alto valor como turismo de reuniones y corporativo.
El organismo reconoció a autoridades locales y estatales por no dar curso a solicitudes sin sustento legal, e insistió en revisar los marcos vigentes que permiten eventos masivos bajo criterios de sostenibilidad, convivencia y seguridad. “La regulación actual puede mejorarse. Con reglas precisas, todos saben a qué atenerse”, añadió.
FETRAEX aclaró que su propuesta va más allá de los conciertos. Incluye turismo cultural, de arte, salud y negocios, con lineamientos medibles: aforos, horarios, mitigación ambiental, movilidad, manejo de residuos y protección del paisaje. “Orden y apertura no son opuestos. Se complementan cuando hay estándares y verificación”, apuntó Valdés.
Finalmente, la federación pidió al Cabildo de Ensenada y al Congreso del Estado abrir mesas de trabajo para actualizar la normativa. “El espacio está para voces legítimas y organismos bien constituidos. No para pseudoorganizaciones anónimas que buscan incidir sin responsabilidad”, concluyo.
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