Trabajadoras y trabajadores del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) Sección 64 iniciaron una asamblea permanente para presionar por pagos de vestuario y equipo, bonos de fortalecimiento, seguridad e higiene, y por la falta de insumos, medicamentos y recurso humano. La movilización se realizó frente al Hospital General de Ensenada, sin afectar los servicios de urgencia y emergencia, que se mantuvieron en operación.
La protesta involucró personal del Hospital General, 36 centros de salud, 7 unidades móviles y 6 caravanas. Las y los manifestantes dirigieron sus exigencias al OPD IMSS-Bienestar, instancia que —afirman— no ha cubierto los conceptos pendientes. Crispín Tlatempa Martínez, secretario general del comité seccional 64, informó que la base permanecerá organizada hasta obtener respuestas formales y calendarios de pago.
DÉFICIT Y ÁREAS CRÍTICAS
El sindicato advirtió que la carencia de material médico y personal golpea con más fuerza a áreas sensibles como laboratorio, banco de sangre, urgencias, hospitalización, pediatría y ginecología. Señalaron jornadas extensas, vacaciones postergadas y sobrecarga en guardias, condiciones que elevan el riesgo operativo. Aclararon que una falla derivada del agotamiento no debe confundirse con negligencia, sino con una estructura insuficiente.
De acuerdo con cifras internas, el sistema regional de salud arrastra un déficit cercano al 20% de personal. En Ensenada, el SNTSA contabiliza 1,432 afiliados, de los cuales 450 fueron transferidos a IMSS-Bienestar dentro del nuevo esquema federal. El gremio exigió claridad en el pago de bonos para el personal transferido y abasto sostenido de medicamentos y material de curación.
El movimiento continuará con acciones escalonadas: concentración en el Hospital General, marcha en vialidades del puerto y la posibilidad de acudir a la Ciudad de México. La organización pidió comprensión social: la protesta busca restablecer derechos laborales y proteger la calidad del servicio público.
Fotografía: El Vigía