Una mujer que pasó más de 19 años que estuvo interna en prisión murió luego de complicaciones asociadas a una fractura vertebral y diabetes tipo 2, tras un prolongado periodo sin tratamiento oportuno en el Centro de Reinserción Social (CERESO) de Ensenada. El caso, documentado por la Recomendación 12/2024 de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Baja California (CEDHBC), exhibe fallas estructurales que a casi un año de su emisión no han sido corregidas por la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario (CESISPE).
De acuerdo con el expediente, la interna cayó de la litera superior en 2018 y desarrolló dolor crónico, lumbalgia aguda y limitaciones severas de movilidad. Pese a reportes constantes de dolor y fiebre, recibió durante cinco años únicamente analgésicos y fármacos para diabetes (entre ellos diclofenaco, prednisona, glibenclamida, ketorolaco y metformina), cuando ya requería cirugía y manejo especializado.
En 2022 fue trasladada al penal de Tijuana, donde persistió la falta de atención. El 12 de mayo de 2023 falleció por infarto agudo al miocardio. La CEDHBC concluyó negligencia médica, desabasto y omisiones administrativas, además de mala coordinación entre el sistema penitenciario estatal y la autoridad sanitaria.
La recomendación se dirigió al comisionado del sistema penitenciario, José Gabriel Gálvez Beltrán, y al secretario de Salud, José Adrián Medina Amarillas, por violaciones a los derechos a la salud, a la integridad y a la vida. El organismo exigió plan de mejora, abasto garantizado, protocolos de referencia y capacitación para el personal, a fin de evitar nuevas muertes prevenibles.
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