Las operaciones en el Aeropuerto Internacional de Tijuana se han visto afectadas desde el fin de semana debido a los bancos de neblina registrados en la ciudad, provocando múltiples retrasos y cancelaciones de vuelos, tanto en llegadas como en salidas.
Las condiciones meteorológicas adversas han generado complicaciones para cientos de pasajeros que permanecen en el aeropuerto a la espera de poder continuar con sus viajes.

Yolanda Hernández, quien tenía previsto volar a Villahermosa, Tabasco, relató:
“Estoy aquí desde el domingo en la madrugada y mi vuelo iba a salir el lunes a las 6:00 a.m., pero fue cancelado por la neblina”.
Ante la situación, explicó que tuvo que modificar su itinerario y ahora viajará primero a Veracruz, desde donde espera llegar a su destino final.


Por su parte, Brandon Barranco Santos, pasajero con destino a la Ciudad de México, comentó que su vuelo también fue cancelado y que lleva más de 16 horas en espera:
“Entiendo que es por el clima, pero la verdad es muy complicado estar esperando tanto tiempo sin saber con certeza cuándo podremos volar”, señaló.
Autoridades del aeropuerto informaron que los retrasos y cancelaciones se deben principalmente a la densa neblina que ha reducido la visibilidad en la pista, afectando los horarios de operación de las aerolíneas.

Esta situación también ha generado gastos adicionales para los pasajeros, quienes han tenido que dormir en el lugar y comprar alimentos durante la espera.
A través de sus redes sociales, el Aeropuerto de Tijuana informó que las condiciones ya han mejorado y que se espera normalizar las operaciones en las próximas horas:
“Las condiciones meteorológicas han mejorado y estamos operando. Agradecemos su paciencia y colaboración. Debido a la alta demanda, siguen algunos vuelos afectados por la neblina presente durante la madrugada del día de ayer”, señaló la administración aeroportuaria.
Las autoridades recomendaron a los pasajeros mantener comunicación con las aerolíneas y consultar los canales oficiales para conocer el estatus actualizado de sus vuelos.
Fotografías: Miguel Montalvo