Durante su visita apostólica a Turquía, en el marco del 1 700º aniversario del Concilio de Nicea, el Papa León XIV participó en una oración conjunta con el Patriarca Bartolomé I y representantes de iglesias ortodoxas, en un gesto de ecumenismo histórico que incluyó la recitación del Credo Niceno‑Constantinopolitano.
El encuentro tuvo lugar en Iznik (la antigua Nicea), escenario original del concilio de 325 d.C., lo que añade un valor simbólico: allí se definieron las bases doctrinales fundamentales del cristianismo, y ahora, 17 siglos después, católicos y ortodoxos vuelven a orar juntos bajo los mismos credos.
Para el Papa, este viaje no es solo una peregrinación histórica, sino un mensaje de unidad entre las diferentes confesiones cristianas. En su discurso previo al despegue hacia Turquía, expresó la esperanza de que su presencia junto con la Iglesia sirviera para promover la paz, el diálogo y la fraternidad entre las diversas comunidades religiosas.
La agenda oficial del pontífice incluye, además de esta oración ecuménica, encuentros con autoridades civiles, visitas a lugares emblemáticos de la historia cristiana, y un recorrido por comunidades católicas y ortodoxas en Estambul, con el fin de fortalecer los lazos entre Oriente y Occidente dentro del cristianismo.
Este suceso representa un paso significativo hacia un posible acercamiento entre tradiciones cristianas milenarias, al recordar que, más allá de diferencias históricas, persisten elementos comunes que podrían servir como base para un nuevo diálogo ecuménico.
Con información de ACI Prensa.