TIJUANA, B.C.- El emprendimiento femenino se ha consolidado como uno de los principales motores del desarrollo económico en México, al registrar que ocho de cada 10 nuevos negocios en el país son encabezados por mujeres, de acuerdo con información compartida por María Isabel Herrera, presidenta de la Comisión de Mujeres Empresarias de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) Tijuana.
Herrera destacó que el reto actual no solo consiste en iniciar proyectos comerciales, sino en lograr que estos evolucionen hacia micro, medianas y grandes empresas, lo que permite fortalecer la economía, generar empleos y mejorar la calidad de vida de las familias.

“Es un beneficio que no se limita a quien emprende, sino que impacta directamente a sus familias y, en consecuencia, a toda la sociedad”, señaló.
Como ejemplo de emprendimiento femenino que ha logrado consolidarse, se presentó el caso de Textiles BCN S.A. de C.V., empresa de origen bajacaliforniano que actualmente exporta productos al mercado estadounidense y que ahora busca ampliar su presencia dentro del territorio nacional.
La fundadora de la empresa, Rosario Vázquez, explicó que Textiles BCN cuenta con más de 16 años de experiencia comercial en Estados Unidos; sin embargo, ante el escenario de incertidumbre derivado de posibles ajustes arancelarios, decidieron enfocar esfuerzos en el mercado mexicano.

“Estamos tocando puertas aquí en CANACO, que nos ha brindado acompañamiento paso a paso para que esta consolidación en México sea una realidad”, comentó.
Tanto Vázquez como Herrera coincidieron en la importancia de impulsar el consumo local, al considerar que el fortalecimiento de empresas mexicanas tiene un impacto directo en la economía regional y nacional.
Asimismo, la presidenta de la Comisión de Mujeres Empresarias explicó que CANACO ofrece asesoría y acompañamiento a quienes buscan formalizar o hacer crecer sus negocios. Detalló que los requisitos básicos incluyen acercarse a la cámara, contar con carta de situación fiscal, disponer de un espacio físico para operar, aunque sea de dimensiones reducidas, y haber iniciado el trámite correspondiente para operar formalmente.


Con este respaldo institucional, aseguró, las y los emprendedores pueden avanzar de manera más estructurada y sostenible en el desarrollo de sus proyectos comerciales.
Fotografías: Selene Reynoso