La acumulación de basura en calles y zonas turísticas de Ensenada ya impacta la imagen del destino y enciende focos amarillos en el sector turístico, advirtió Humberto Valdés Romero, presidente de la Federación de Transporte y Experiencias en Rutas Vinícolas de Baja California (FETRAEX). El dirigente pidió al Gobierno Municipal retomar con urgencia la operación de los servicios públicos básicos, en especial la recolección de residuos.
SERVICIOS PÚBLICOS E IMAGEN URBANA
Valdés Romero señaló que en las últimas semanas se observan contenedores saturados, montones de basura en esquinas y desechos alrededor de negocios en el centro histórico y corredores turísticos. Consideró que ese deterioro no solo afecta a residentes, sino que envía una mala señal a visitantes nacionales y extranjeros que eligen Ensenada por su oferta enogastronómica y de naturaleza.
“El primer contacto del visitante no es el vino ni la gastronomía, es la calle por donde llega y el entorno que observa. Si el paisaje urbano se descuida, el destino pierde competitividad frente a otras ciudades que cuidan más su presentación”, apuntó. Agregó que la falta de limpia regular también incrementa riesgos sanitarios y la presencia de fauna nociva.
PROPUESTAS DEL SECTOR TURÍSTICO
El presidente de FETRAEX indicó que el sector espera una respuesta puntual de la administración municipal y resultados medibles en tiempos cortos. Planteó que, si las áreas responsables no logran estabilizar el servicio, se valoren ajustes en la estructura directiva para incorporar perfiles con experiencia operativa, capacidad de gestión y conocimiento del territorio.
Valdés Romero retomó la propuesta impulsada por la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Ensenada, que plantea destinar el Impuesto sobre Servicios de Hospedaje (ISH) tanto a promoción como a infraestructura y servicios públicos vinculados al turismo. Explicó que, mediante acuerdos entre el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento, dicho recurso podría orientarse a mejorar alumbrado, limpia y mantenimiento de zonas estratégicas.
Advirtió que el sector turístico ya enfrenta retos en movilidad, seguridad y orden urbano, por lo que el deterioro de los servicios públicos agrega presión a la cadena de valor. “Ensenada no puede normalizar la basura en las calles ni la irregularidad del servicio. Si no se corrige, el costo lo pagarán los negocios locales y las familias que dependen del turismo”, dijo.
Finalmente, llamó a instalar mesas de trabajo entre autoridades y organismos empresariales para definir un plan de atención inmediata, con metas claras y seguimiento público durante 2025, a fin de evitar que el problema de servicios básicos se convierta en un freno adicional para la economía local.