TIJUANA, B.C.– Padres y madres de familia de la escuela primaria Rosario Castellanos, ubicada en la colonia Reforma, solicitaron a las autoridades educativas la asignación de docentes frente a grupo, al señalar que los salones de quinto grado permanecen sin maestros desde el inicio del presente ciclo escolar.
De acuerdo con Jaqueline Duarte, madre de un alumno de quinto grado, los profesores que atendían ese nivel estaban próximos a jubilarse, por lo que el 19 de diciembre fue el último día que impartieron clases, durante la posada escolar del plantel.

Indicó que el regreso a clases estaba programado para el 12 de enero; sin embargo, ese día la directora de la escuela informó a los padres, a través de un mensaje enviado por WhatsApp, que aún no se contaba con maestros asignados para dicho grado.
“El 12 de enero iban a regresar de vacaciones. La directora mandó un mensaje al grupo de WhatsApp donde mencionaba que todavía no tenían maestro para los de quinto”, relató.
Duarte señaló que, ante la falta de respuesta por parte de las autoridades educativas, los padres esperaron algunos días más; no obstante, el 19 de enero la directora volvió a notificar que las plazas docentes aún no habían sido ofertadas, por lo que la situación continuaba sin solución.

Precisó que al menos 50 alumnos se encuentran afectados, al permanecer sin clases desde el inicio del ciclo escolar, motivo por el cual los padres de familia decidieron tomar las instalaciones de la primaria como medida de presión para que sus demandas sean atendidas.
“Al ver que no hay maestros para nuestros hijos, decidimos tomar la primaria para que fueran escuchadas nuestras peticiones”, expresó.

Por su parte, Viviana, madre de familia, señaló que otra de las problemáticas es la intención de cambiar del turno vespertino al matutino a 20 alumnos de primer grado, situación que consideró injusta, ya que dicho horario se ajusta a las actividades laborales y personales de varios padres.
Agregó que recientemente adquirieron uniformes escolares, y que de concretarse el cambio de turno, tendrían que comprar un nuevo uniforme con logotipo distinto, lo que representaría un gasto adicional que muchas familias no pueden solventar.


Fotografías: José Vargas