El Diputado Adrián Humberto Valle
Ballesteros, presentó un posicionamiento relativo a la problemática generada por la
falta de docentes en los Caed y las barreras que el propio sistema impone.
“Hoy quiero hablar de una realidad que viven todos los días estudiantes con
discapacidad y sus familias en Baja California, como es la falta de docentes en los
Centros de Atención para Estudiantes con Discapacidad”.
Estos centros son instituciones de la SEP en México, que ofrecen bachillerato no
escolarizado a personas con discapacidad visual, auditiva, motriz o intelectual. Por
ello, lo que ocurre no es un problema menor ni aislado; es una falla estructural que
están provocando que no puedan cumplir plenamente con su función, aun cuando
existen personas capacitadas que podrían estar impartiendo clases.
De acuerdo con el Censo 2020 y las actualizaciones de la ENADID 2023 del Instituto
Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en Baja California más de 18 mil niñas
y niños menores de 14 años viven con alguna discapacidad.
Aproximadamente 17 mil 700 jóvenes de entre 15 y 29 años se encuentran en edad
de cursar educación media superior o superior. Estamos hablando de más de 35 mil
niños y jóvenes en Baja California, cuya trayectoria educativa depende de políticas
públicas con enfoque de inclusión.
Para muchas personas con discapacidad, el CAED no es una opción más, es la
única oportunidad real de cursar la preparatoria. Y cuando no tiene suficientes
maestros, el estudiante avanza más lento; la familia vive con incertidumbre; el
asesor presente se sobrecarga; y el derecho a la educación se vuelve frágil.
Por tales motivos, Humberto Valle utilizó la tribuna para hacer un llamado sencillo y
directo: “Si queremos que los Centros de Atención para Estudiantes con
Discapacidad funcionen, el sistema debe dejar de poner obstáculos y empezar a
facilitar soluciones”.
Resaltó que, para atender esta situación, los maestros de base puedan colaborar
en los CAED sin perder derechos; que no se les castigue con menos horas o menos
ingresos; y se reconozca que el CAED es un caso especial que, por ende, requiere
reglas especiales.