TEHERÁN — Irán ha definido su futuro en el momento más crítico de su historia reciente. La Asamblea de Expertos nombró este lunes al ayatolá de línea dura, Mojtaba Jamenei, como el nuevo sucesor de Jamenei en Irán. El clérigo de 56 años asume el mando tras el asesinato de su padre, Alí Jamenei, quien gobernó la teocracia durante 37 años.
Este nombramiento es visto como un gesto de desafío total hacia Estados Unidos e Israel. Mojtaba Jamenei cuenta con el respaldo absoluto de la Guardia Revolucionaria y se le considera incluso más radical que su progenitor.

Petróleo por las nubes: El impacto económico
La noticia de la sucesión dinástica sacudió los mercados internacionales de inmediato. El crudo Brent se disparó hasta alcanzar casi los 120 dólares por barril. Esto representa un incremento del 65 % desde que iniciaron las hostilidades.
La crisis energética se agrava por el bloqueo en el Estrecho de Ormuz. Irán ha frenado casi por completo el paso de buques en una ruta donde se transporta el 20 % del petróleo mundial.
- Ataques en Emiratos: Instalaciones petroleras en llamas.
- Bahrein afectado: Refinería alcanzada y declaratoria de «fuerza mayor» para envíos.
- Amenaza a Arabia Saudí: Drones interceptados en el yacimiento de Shaybah.
Guerra total: Bombardeos en Irán e Israel
Mientras Teherán oficializaba al sucesor, los bombardeos no daban tregua. Israel afirmó haber atacado centros de mando en la ciudad de Isfahán. Por su parte, los drones iraníes continúan golpeando el centro de Israel, cobrando la vida de un hombre este lunes.
La tensión se extiende a los países vecinos. Turquía reportó la primera interceptación de un misil balístico en su espacio aéreo por parte de las defensas de la OTAN.
El perfil del nuevo Líder Supremo

Mojtaba Jamenei no solo hereda el poder político, sino también el control total de las fuerzas armadas y el programa nuclear. Expertos temen que el nuevo líder tome la decisión de construir finalmente la bomba atómica.
A nivel interno, su nombramiento ha generado críticas por ser una sucesión hereditaria, algo que la Revolución de 1979 buscaba eliminar.