WASHINGTON — Irán lanzó una nueva ola de ataques este martes contra Israel y naciones del golfo Pérsico. La respuesta de Washington fue inmediata y letal.
Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, lanzó una severa advertencia desde el Pentágono. Aseguró que desplegarán su máximo poderío militar: “Será una vez más nuestro día más intenso de ataques dentro de Irán”.
El general Dan Caine, del Estado Mayor Conjunto, detalló que ya han alcanzado más de 5,000 objetivos. Entre los daños destaca la destrucción de la capacidad iraní para lanzar misiles balísticos y drones.
El saldo de los ataques iraníes en el Golfo e Israel

Mientras EE. UU. prepara su ofensiva, los drones y misiles iraníes dejaron un rastro de destrucción en la región:
- Bahrein: Un ataque alcanzó un edificio residencial en Manama, dejando una mujer muerta y ocho heridos.
- Arabia Saudí: Destruyeron dos drones sobre su estratégica región petrolera.
- Kuwait: La Guardia Nacional derribó seis aparatos no tripulados.
- Emiratos Árabes Unidos: Se reportó un incendio en la zona industrial de Ruwais, hogar de plantas petroquímicas.
- Israel: Sonaron las sirenas en Jerusalén y el sistema de defensa interceptó andanadas sobre Tel Aviv.
Tensión petrolera y amenazas a Donald Trump
El objetivo de Teherán parece ser un estrangulamiento económico. Al golpear infraestructura energética y el estrecho de Ormuz, buscan presionar a Estados Unidos e Israel. Como resultado, el crudo Brent se mantiene un 24% más caro que al inicio de la guerra.
En el terreno político, la retórica cruzó líneas rojas. Donald Trump intentó minimizar el conflicto llamándolo una “breve excursión”. Sin embargo, Ali Larijani, alto funcionario iraní, le lanzó una amenaza directa: «Ten cuidado de que no seas tú el eliminado».
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no mostró intención de retroceder. En una reunión con líderes de salud, fue tajante: “Les estamos rompiendo los huesos”.