La Lucha Libre AAA Worldwide volvió a encender a la afición porteña la noche del pasado domingo 15 de marzo, cuando el Campo Nueva Ensenada recibió una función cargada de vuelos, castigos y personajes que mantuvieron prendido al público de principio a fin. La cartelera dejó una mezcla de lucha clásica, espectáculo y esa dosis de desorden que la AAA sabe servir.
La velada arrancó con la lucha por equipos entre Inframundo y Kabuki frente a Rey Furia y Solarius. En un combate que metió rápido a la gente en el ambiente. Después llegó el turno de la división femenil con Lady Shani, Lady Pink y Kitzune, quienes se midieron a Las Tóxicas: La Hiedra, Flammer y Maravilla. La tercia ruda se impuso con autoridad y dejó claro quiénes son las mejores divas de la lucha libre.

La noche siguió con una de las luchas más llamativas para el público. Tony Casanova, Cínico y Mr. Maldito salieron con actitud de romper todo, pero enfrente tuvieron a los rompecorazones: Valentino, Romeo y a la siempre carismática Pimpinela Escarlata.
La “Pimpi” terminó siendo clave para inclinar la balanza, rematando a Mr. Maldito y llevándose una de las ovaciones más fuertes de la función. Más tarde, en la lucha de cuatro esquinas, El Fiscal se quedó con la victoria en un combate donde los castigos y los vuelos fuera de lo común levantaron otra vez al público.

La primera lucha estelar puso frente a frente a Mecha Wolf, D-Luxe y El Mesías contra Mr. Iguana, La Parka y Octagón Jr.. Los rudos intentaron imponer condiciones con trampas y con la ayuda del polémico referee “El Peluches”. Pero los técnicos encontraron respuesta con trabajo en equipo, velocidad y vuelos espectaculares. El cierre favoreció a los consentidos de la grada, que salieron con la mano en alto y con el reconocimiento de una afición que respondió fuerte a cada movimiento.

El momento grande de la noche llegó con la batalla principal. Sansón y Forastero subieron concentrados, pero enfrente estaban Pagano y Psycho Clown, una combinación de locura total. Desde la entrada, el ambiente cambió de nivel. Pagano se metió de inmediato en la confrontación y Psycho Clown apareció entre la gente, saludando y calentando la arena como solo él sabe hacerlo.

Ya sobre el ring, los Psycho Circus dominaron largos tramos del combate. Hubo castigo tras castigo, vuelos desde lo alto, sillazos y momentos de auténtica locura que terminaron por inclinar la balanza. Sansón y Forastero resistieron, pero el empuje de los payasos fue demasiado. Al final cayó la cuenta de tres y la función cerró con Pagano y Psycho Clown victoriosos.

Una noche donde AAA le dio a Ensenada justo lo que fue a buscar: espectáculo, rudeza y diversión.
Fotografía: Jorge Monroy