TEHERÁN, IRÁN — Tras intensos bombardeos, el gobierno de Tel Aviv eliminó a una de las figuras más influyentes de la República Islámica. Por consiguiente, Teherán confirmó oficialmente que Israel mata a Ali Lariyaní. Lariyaní era el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y considerado el gobernante de facto del país.
Este fallecimiento representa el golpe más contundente desde la muerte de Ali Jameneí el pasado febrero. Además de Lariyaní, las fuerzas israelíes terminaron con la vida de Gholamreza Soleimani. Él era el jefe de la fuerza paramilitar Basij, pilar de la seguridad interna del régimen.
Reacciones y postura de Netanyahu

Por su parte, el primer ministro Benjamín Netanyahu capitalizó los operativos difundiendo imágenes donde ordena los ataques. «Estamos debilitando este régimen con la esperanza de que el pueblo pueda derrocarlo», afirmó el mandatario.
Finalmente, la situación en la región continúa agravándose sin señales de tregua. El nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí, ya rechazó propuestas de alto el fuego. Mientras tanto, la embajada de EE. UU. en Bagdad y países vecinos como Qatar denunciaron nuevos bombardeos.