TEHERÁN, IRÁN — Este viernes, Irán amenaza sitios turísticos y áreas recreativas en todo el mundo. El general Abolfazl Shekarchi advirtió que estos destinos globales no estarán seguros para sus enemigos. Mientras tanto, Estados Unidos reforzó severamente su presencia militar regional. El Pentágono desplegó tres buques de guerra adicionales y aproximadamente 2,500 marines en la zona.
Por su parte, el nuevo líder supremo iraní emitió una desafiante declaración oficial. El ayatolá Mojtaba Jamenei elogió la firmeza de sus ciudadanos ante la actual ofensiva militar. Cabe destacar que él asumió el poder tras el reciente asesinato de su padre, Alí Jamenei. Paralelamente, el gobierno de Israel afirmó que el ejército iraní se encuentra totalmente diezmado. El primer ministro Benjamin Netanyahu aseguró que la fuerza naval y aérea de Teherán está en ruinas.
Ataques regionales y repliegue de la OTAN
A pesar de estas mermas militares, las fuerzas iraníes continúan atacando la infraestructura energética vecina. Dos oleadas de drones bombardearon una importante refinería de petróleo en Kuwait. Asimismo, los gobiernos de Arabia Saudí y Bahréin reportaron intercepciones de proyectiles sobre sus respectivos territorios. Ante esta creciente inestabilidad regional, la OTAN retiró a cientos de sus efectivos militares de Irak.
Consecuentemente, este sangriento conflicto genera graves repercusiones en la economía mundial. El precio del crudo Brent se disparó drásticamente hasta los 108 dólares por barril. Actualmente, Irán mantiene un control férreo sobre el estrecho de Ormuz, estrangulando los suministros petroleros globales. Finalmente, el presidente Donald Trump insultó a sus aliados de la OTAN por negarse a intervenir. Él calificó a los miembros de la alianza como «cobardes» mediante una dura publicación en redes sociales.