NUEVA YORK, EE. UU. — Este lunes, el gobierno federal ejecutó una polémica medida de seguridad. Por consiguiente, las autoridades despliegan agentes ICE en aeropuertos internacionales de Nueva York. Específicamente, los elementos de migración operan dentro del John F. Kennedy (JFK) y Newark. Ellos buscan aliviar la inmensa carga laboral de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA).
Tom Homan, zar de la frontera de la Casa Blanca, confirmó formalmente este operativo emergente. Él explicó que los oficiales migratorios realizarán tareas sin especialización técnica. Por ejemplo, los uniformados vigilarán las salidas y los flujos de pasajeros. Cabe recordar que los trabajadores regulares de la TSA llevan sin cobrar sus salarios desde el mes de febrero. Esta suspensión de pagos provocó renuncias masivas y largas filas en las terminales.
ICE agents run from the press inside JFK airport as they are deployed with no masks. pic.twitter.com/fkYLcKa0fU
— Dean_Moses (@Dean_Moses) March 23, 2026
Críticas políticas y tragedia en LaGuardia
Esta drástica decisión generó fuertes críticas entre la oposición política estadounidense. Mikie Sherrill, gobernadora de Nueva Jersey, rechazó rotundamente la intervención federal. Ella aseguró que enviar agentes sin capacitación aeroportuaria adecuada resulta totalmente inaceptable. «Cada vez que Donald Trump se entromete, provoca el caos entre la población», aseveró la mandataria mediante un comunicado oficial.
Paralelamente, el Senado estadounidense rechazó financiar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) por quinta ocasión consecutiva. Este bloqueo legislativo mantiene a las dependencias en un cierre parcial desde hace cinco semanas. Finalmente, este despliegue migratorio ocurre durante una jornada trágica para la aviación local. Horas antes, un choque entre un avión y un camión de bomberos en el aeropuerto de LaGuardia dejó dos pilotos muertos.