La historia de Rodrigo ha sido una lucha constante desde su primer día de vida. El menor nació el 12 de junio de 2024 en la Clínica 8 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Ensenada. Pero lo que parecía un parto sin complicaciones cambió de golpe cuando presentó una oxigenación de apenas 53 por ciento, señal de que algo no estaba bien con su corazón.
Un día después, el 13 de junio, fue trasladado de urgencia a la Clínica 1 del IMSS en Tijuana. Durante ese trayecto, Rodrigo sufrió un paro y tuvo que ser reanimado en la ambulancia. El 14 de junio recibió su primer cateterismo, procedimiento que resultó vital para estabilizarlo. Sin embargo, su estado siguió siendo delicado y el camino estuvo marcado por momentos de incertidumbre, miedo y oración para su familia.
El panorama volvió a complicarse el 28 de junio. Los médicos dieron muy pocas esperanzas sobre su supervivencia e incluso recomendaron llevar a un sacerdote. Ese día Rodrigo recibió el bautismo. Pero horas después comenzaron a aparecer señales de mejoría. Más adelante, el 19 de julio, se intentó un segundo cateterismo, que resultó fallido y volvió a ponerlo en riesgo. Aunque nuevamente logró salir adelante.
¿CUÁL ES EL PADECIMIENTO DE RODRIGO?
El diagnóstico de Rodrigo es una cardiopatía congénita cianógena compleja, derivada de varios padecimientos: transposición de grandes arterias, CIA pequeña, CIV muscular y estenosis valvular pulmonar. Tras meses de lucha, finalmente pudo regresar a casa con una mejoría en sus niveles de oxigenación, que alcanzaron entre 70 y 80 por ciento. Esto representó un avance importante para su recuperación.
Durante los últimos meses, la familia realizó rifas, boteos y colectas para reunir recursos y costear la atención especializada que Rodrigo necesitaba. Gracias a ese esfuerzo y al apoyo de muchas personas, este mes pudieron viajar a Guadalajara, Jalisco, donde el menor fue sometido a una cirugía de corazón. Aunque el procedimiento fue delicado y hubo días de mucha preocupación, Rodrigo logró recuperarse de forma favorable.
A pesar de ese avance, el proceso médico aún no concluye. La familia informó que el siguiente paso será un tercer cateterismo cardíaco, programado a partir de una cita que tendrán en junio, cuando recibirán la fecha exacta. Después vendrá la llamada cirugía Glenn, una operación importante que busca mejorar la circulación de sangre hacia los pulmones y ayudar a que su cuerpo reciba más oxígeno.
Más adelante, y dependiendo de su evolución, Rodrigo podría ser candidato a una cirugía final, que normalmente se realiza años después, cuando el paciente tiene más crecimiento y fortaleza física. Por ahora, su familia mantiene la esperanza y continúa pidiendo apoyo para enfrentar lo que todavía viene en este largo proceso médico.
La historia de Rodrigo se ha convertido en la de un pequeño que ha desafiado diagnósticos, procedimientos y momentos críticos desde sus primeros días de vida. Hoy, su familia insiste en que la lucha sigue y que cada ayuda, oración y muestra de solidaridad sigue haciendo diferencia en el camino de este bebé guerrero.