Las reformas al Reglamento de Tránsito y Control Vehicular de Tijuana, aprobadas durante la pasada administración, contemplan disposiciones generales sobre el uso de vidrios polarizados; sin embargo, diversos aspectos técnicos quedaron sin especificarse, lo que podría generar incertidumbre tanto para los automovilistas como para las autoridades responsables de su aplicación, informó la síndica procuradora, Teresita Balderas Beltrán.
La titular del Órgano Interno de Control del XXV Ayuntamiento de Tijuana señaló que entre los temas que requieren mayor precisión se encuentran los porcentajes permitidos de transmisión luminosa en los cristales de los vehículos, así como los criterios técnicos que deben emplearse para determinar si una unidad cumple con lo establecido en las Normas Oficiales Mexicanas.
Balderas Beltrán indicó además que el reglamento no establece de manera específica los mecanismos de verificación ni las herramientas técnicas con las que deberían contar los elementos de seguridad para realizar mediciones objetivas y uniformes sobre los niveles de polarizado.
“La falta de estos criterios puede dar lugar a interpretaciones distintas al momento de aplicar la normatividad, generando dudas tanto para las y los ciudadanos respecto a los límites permitidos, como para los oficiales responsables de supervisar su cumplimiento”, expresó la funcionaria municipal.
Ante esta situación, la síndica procuradora consideró necesario fortalecer el marco reglamentario mediante la incorporación de parámetros técnicos claros, procedimientos definidos y mecanismos de verificación confiables que brinden certeza jurídica a todas las partes involucradas.
Asimismo, destacó que, debido a la importancia de que la aplicación de las disposiciones relacionadas con el uso de vidrios polarizados cuente con criterios técnicos claros y herramientas adecuadas, la actual administración municipal continúa realizando mesas de trabajo para analizar el tema.
El objetivo, explicó, es que la aplicación de estas disposiciones se lleve a cabo bajo criterios transparentes, homogéneos y plenamente apegados a la legalidad, garantizando seguridad jurídica para la ciudadanía y herramientas adecuadas para la autoridad encargada de hacer cumplir la normatividad.
Finalmente, Teresita Balderas reiteró la importancia de consolidar un marco regulatorio claro que permita una aplicación uniforme de la ley y otorgue certeza tanto a la población como a las instituciones responsables de su cumplimiento.