El Museo de Lucha Libre Mexicana (MULLME) conmemoró su noveno aniversario en Tijuana, consolidándose como un espacio dedicado a preservar la historia y tradición de este deporte en la ciudad.
Fundado por Mauricio Pino, el recinto alberga más de 6 mil 800 piezas relacionadas con la lucha libre, entre las que destacan máscaras, cabelleras, figuras, revistas, fotografías y un ring que permite a los visitantes interactuar con la experiencia. Cada elemento forma parte de una colección que busca mantener viva la memoria de este espectáculo deportivo y cultural.
Como parte de la celebración, se llevó a cabo una convivencia con luchadores de distintas generaciones, entre ellos Tornado Negro y Psicodélico, quienes compartieron momentos con asistentes y aficionados que han seguido la evolución de este deporte.

Miriam Pino, hija del fundador, destacó el valor personal y familiar del museo, al recordar que creció rodeada de artículos de lucha libre, lo que posteriormente dio origen a este proyecto. Señaló que el espacio representa unión, tradición y continuidad generacional.
El museo también contempla la ampliación de sus instalaciones con la construcción de un segundo nivel, donde se exhibirán más piezas y se habilitará un espacio dedicado a luchadores locales, con el objetivo de reconocer su contribución a la historia de la lucha libre en Tijuana.
A nueve años de su apertura, el MULLME se mantiene como un punto de encuentro para aficionados y familias, promoviendo la preservación de una de las expresiones deportivas y culturales más representativas de México.


