Alrededor de 600 trabajadores de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) llevaron a cabo un paro laboral en demanda de un trato digno y respeto a sus derechos laborales.
De acuerdo con Guillermo Aldrete Casarín, secretario general del Sindicato de Burócratas, los trabajadores de las plantas de bombeo Alemán, Morelos y Morita han denunciado hostigamiento y abuso verbal por parte de sus superiores, además de operar en condiciones inadecuadas por la falta de equipo e insumos.
Ante esta situación, los empleados exigieron la destitución de los encargados de las tres plantas mencionadas, señalando que el paro se mantendrá de forma indefinida hasta que se atiendan sus demandas.
Aldrete Casarín advirtió que, de no obtener una respuesta favorable, el movimiento se extenderá y podrían cerrar todas las instalaciones de la CESPT en la ciudad.





Fotografías: Luis Bautista