Con el firme compromiso de respaldar al campo bajacaliforniano y garantizar condiciones justas para quienes trabajan la tierra, la gobernadora del estado, Marina del Pilar Ávila Olmeda, anunció una inversión de 34 millones de pesos para apoyar a las y los productores de trigo cristalino en el Valle de Mexicali.
El anuncio se realizó durante un encuentro celebrado en la capital del estado, donde participaron líderes del sector agrícola, representantes de la agroindustria y autoridades estatales. La iniciativa busca apuntalar el precio del grano frente a un panorama internacional adverso, y asegurar condiciones competitivas para los trigueros locales.
“Esta acción no solo impacta positivamente en los ingresos de nuestras y nuestros productores, sino que también envía un mensaje claro: el campo ya no será ignorado”, declaró la mandataria estatal. “Estamos saldando una deuda histórica con quienes siembran futuro para nuestra entidad”, añadió.
Durante el encuentro, Horacio Gómez Carranza, presidente del Consejo Estatal de Productores de Trigo de Baja California, reconoció que la inversión estatal representa un paso importante para la estabilidad del sector. Señaló que este acuerdo refleja la voluntad de diálogo y entendimiento entre gobierno y agricultores, lo que permitió construir una propuesta que responde a las necesidades del ciclo actual.
Por su parte, Francisca Ramos, productora de la colonia Borques, expresó su agradecimiento por la sensibilidad mostrada por el gobierno estatal. “Después de muchos intentos, hoy sentimos que nuestras voces han sido escuchadas. Es un alivio saber que no estamos solos”, comentó.
El secretario general de Gobierno, Alfredo Álvarez Cárdenas, destacó que el respaldo a los trigueros forma parte de una estrategia integral impulsada por la administración estatal para fortalecer el desarrollo rural. Recordó que el acompañamiento a las gestiones del sector agrícola ha sido constante desde el inicio de este gobierno, en concordancia con la visión de justicia social y bienestar para todas las regiones de Baja California.
Esta inversión se perfila como una medida clave para amortiguar los efectos de la volatilidad en los mercados internacionales y proteger a un sector estratégico para la economía del estado. El objetivo final: consolidar un modelo de desarrollo agrícola que ponga al productor en el centro de la política pública.
Con este esfuerzo, el Gobierno del Estado reitera su compromiso de seguir trabajando hombro a hombro con quienes cultivan los alimentos que llegan a la mesa de miles de familias en México y más allá de nuestras fronteras.



