José Plascencia, presidente de Empresas Mexicanas en la Industria de la Construcción (COMICE), enfatizó que la violencia ya está afectando las obras públicas y privadas en el municipio. Señaló que el sector está evaluando retrasos, sobrecostos y cancelaciones debido a los riesgos en el campo y las rutas de suministro.
El líder describió la magnitud del problema: cada proyecto moviliza transporte, materiales, ingeniería y oficios especializados. Si la certeza legal y la seguridad física fallan, las cadenas de producción se rompen. «Sin seguridad no hay progreso, no hay empleo, no hay estabilidad», añadió.
Plascencia también hizo un llamado a los tres niveles de gobierno para que tomen acciones coordinadas y medibles. Sugirió operaciones focalizadas en los frentes de trabajo, rutas de transporte y patios de materiales. También solicitó ventanillas rápidas de quejas para contratistas y protocolos de reacción con tiempos definidos.
«Los eventos recientes contra miembros del sector productivo aumentan el riesgo operativo», dijo el líder empresarial. Por lo tanto, pidió protección para el personal técnico y las cuadrillas durante las giras de supervisión y mientras se vierten, izando o transportando suministros.
COMICE propuso realizar reuniones permanentes con las autoridades de seguridad y desarrollo urbano. El objetivo: mantener obras estratégicas y preservar empleos formales. «La construcción es un termómetro económico. Si se detiene, literalmente, se siente en toda la ciudad», dijo.
También solicitó una mayor vigilancia de los corredores industriales y el acceso a los frentes activos. Recomendó auditorías de riesgo por zonas y horarios, y rutas alternas para materiales sensibles. Concluyó que Ensenada requiere resultados urgentes para restaurar la confianza de los inversionistas y la certeza a las familias que dependen del sector.
Fotografía: Cortesía