El sector turístico de Ensenada inició el año con el workshop “Ensenada y sus Valles 365”, espacio en el que se revisaron cómo se vende hoy el destino y qué ajustes operativos requiere. La sesión fue encabezada por Andrés Martínez Bremer, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Ensenada.
En el encuentro participaron cerca de 100 representantes de la cadena de valor: hoteles, restaurantes, casas vinícolas, operadores de experiencias, transporte, agencias y prestadores de servicios. También intervinieron turoperadores que trabajan los mercados de Ensenada, Tijuana y San Diego, quienes compartieron datos y observaciones sobre el comportamiento del visitante y los cuellos de botella en la oferta local.
OBJETIVOS DE ENSENADA Y SUS VALLES 365
De acuerdo con Martínez Bremer, uno de los objetivos centrales fue identificar fricciones que complican la comercialización del destino. Entre ellas se mencionaron tiempos de respuesta irregulares, procesos de reserva poco claros, diferencias en políticas de operación y falta de coordinación entre servicios que intervienen en una misma experiencia turística.
El dirigente expuso que la percepción del destino no depende solo de la promoción, sino de toda la cadena de atención. Fallas en confirmaciones, cambios de último minuto o falta de información completa pueden influir en la decisión de compra, en la recomendación posterior y en la duración de la estancia en el municipio.
Como siguiente paso, “Ensenada y sus Valles 365” apuesta por construir productos turísticos estructurados, con datos claros sobre duración, servicios incluidos, logística y responsables de confirmar cada reserva. La idea es establecer estándares mínimos compartidos que faciliten el trabajo de los turoperadores y permitan vender paquetes con mayor certidumbre.
El incremento de la estancia fue señalado como prioridad para 2026. Para ello se trabaja en rutas y experiencias que incentiven al visitante a quedarse una o más noches adicionales, integrando ciudad, costa y valles en propuestas completas y calendarizadas.
Martínez Bremer indicó que el valor del workshop radica en su carácter práctico: cada acuerdo deberá traducirse en tareas, responsables y plazos. El primer corte de seguimiento quedó programado para el 15 de enero, con la intención de revisar avances, ajustar pendientes y mantener un trabajo continuo entre los distintos actores del turismo local.
Fotografía: Cortesía