Cinco atletas indígenas mexicanos hicieron historia en el Maratón de la Gran Muralla China, una de las competencias más exigentes del mundo por sus pendientes, cambios de altura y más de 5 mil escalones sobre la histórica muralla.
Los corredores, originarios de comunidades rarámuris y mixtecas de Chihuahua y Oaxaca, lograron conquistar el podio internacional al obtener dos medallas de oro, dos de plata y una de bronce durante la edición número 23 del evento.
Antonio Ramírez Hernández consiguió el primer lugar en maratón varonil, mientras Miriam Morales Hernández se llevó el oro en medio maratón femenil.
También destacaron Balbina Morales Santiago con plata en medio maratón femenil, Mario Ramírez con segundo lugar en medio maratón varonil y Sabina Martínez con bronce en maratón femenil.
La participación mexicana volvió a llamar la atención a nivel internacional debido a la resistencia física y tradición atlética que caracteriza a las comunidades indígenas dedicadas a las carreras de larga distancia.
El Maratón de la Gran Muralla China reúne cada año a corredores de distintos países en un recorrido considerado entre los más difíciles del atletismo mundial.


